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SI YO CAMBIO, TODO CAMBIA !!!

miércoles, 22 de junio de 2016

Aprende a hablarle al Universo para que comprenda tu pedido

Cuando suelo dar las charlas de "Como diseñar TU MAPA DE LA ABUNDANCIA", insisto en éstas ideas que se expresan tan claramente aquí y sugiero las lean con muchas ganas de que lo que pidan al Universo, se manifieste con esa facilidad y fluidez que se siente cuando las cosas se hacen desde el Corazón y no tanto mentalmente!!!
Abrazo de Luz !!! Thom
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La manera en que te comunicas con el Universo es demasiado importante para poder sentirte a gusto en tu vida. De la misma manera en que te comunicas contigo mismo y con las demás personas, la comunicación con el Universo es vital para disfrutar de armonía, paz y plenitud en tu existencia.
Cuando no nos comunicamos con fraternidad con otras personas se generan conflictos, mal entendidos, discusiones, peleas y guerras. Cuando no nos comunicamos amorosamente con el Universo este no se siente ofendido ni nada de eso, simplemente no logra comprender lo que estamos tratando de decirle.
Muchas veces te responde entregándote lo mismo de siempre o lo contrario a tu pedido.
Esta es una de las grandes razones de por qué no nos funciona la ley de atracción cuando pedimos algo que queremos manifestar en nuestra vida. Comúnmente no expresamos nuestra intención en un idioma comprensible para Universo.
La forma en que nos comunicamos se encuentra en pleno desarrollo y perfección. Aun tenemos mucha influencia del ego y seguiremos con esta influencia hasta que demos paso al amor incondicional.
Y cuando digo expresar, no solo me refiero en términos de palabras, sino que a la expresión completa que incluye las intenciones, las emociones y los sentimientos que se encuentran envolviendo nuestras palabras.
Cuando nos encontramos con otra persona puede que le digamos “que bueno verte” sin que eso sea verdad en nuestro interior. Si esa persona es sensible e intuitiva podrá darse cuenta de que estamos fingiendo, pero si no lo es, creerá que realmente nos alegramos de verla. Sin embargo el Universo es muy sensitivo y tiene la capacidad de leer siempre lo que hay detrás de nuestras palabras. Nunca es posible engañarlo. Necesitamos ser completamente coherentes para que el universo nos escuche y comprenda claramente.
Todos pedimos cosas al universo, pedimos trabajo, pedimos salud, una buena pareja y muchas cosas más y la mayoría de las veces sentimos que el Universo no nos escucha. En algunas ocasiones tenemos largas listas de pedidos o pedidos muy antiguos que parecen estar olvidados esperando que algún día se produzca el milagro de ser concedidos.
Quizás nunca te hayas puesto a pensar en esto, quizás no te has dado cuenta de que tus pedidos están siendo analizados y mas allá de lo que a simple vista pueden serlo.
Recuerda que todos los pedidos son escuchados y concedidos, y si aun no llega lo que tú has pedido, puede ser porque no estás siendo coherente entre tus palabras y tus intenciones o porque tus sentimientos no están acorde a él.
El Universo es muy riguroso en este sentido. No concede pedidos mal planteados. Analiza el tono de tu pedido. ¿Estás siendo sincero? ¿Eres amable? ¿Eres sereno? ¿Amigable? El universo siempre responde, pero te envía lo que alcanza a comprender y que quizás no concuerda con lo que estás diciendo que quieres.
Imagina que estás conversando con un querido amigo y le pides un favor. ¿Se lo pides de manera majadera o con la suficiente claridad y confianza?
El lenguaje que utilizas es muy importante y requiere ser ceñido al amor. El Universo no te comprenderá si le estás pidiendo con enojo, con imposición, con intimidación, sintiéndote desesperado, mortificado u oprimido.
En realidad, tu pedido no tiene que ser un pedido. Más bien se trata de una conversación donde expresas tu preferencia, donde dices lo que eliges del amplio abanico de posibilidades que tienes por delante. No existe enojo, ni desespero, ni angustia, ni exigencia, ni llanto, ni nada parecido. Más bien te acompaña una suave sensación de gratitud por tener la posibilidad de ser atendido.
El idioma que utilizamos para comunicarnos con el Universo es el mismo que aprendimos cuando éramos niños al relacionarnos con nuestros padres. Ellos fueron las únicas y más cercanas personas que influyeron en aquellos años de infancia cuando desarrollamos la habilidad de comunicarnos. Cerciórate de que no estés repitiendo los vicios que tenían al comunicarse entre ellos o al hacerlo contigo.
Si tu madre, por ejemplo, tenía que discutir con tu padre para obtener alguna cosa como el dinero para ir de compras, es posible que estés utilizando esa misma estrategia para pedirle al Universo en concordancia a esa estructura mental.
Otro ejemplo es lo que sucedía cuando tenías que pedirles algo a tus padres y la forma en que ellos te respondían. ¿Atendían tu pedido o ni siquiera te escuchaban? O ¿quizás no te atrevías a pedirles algo?. Todo esto se relaciona con tu auto valor y con tu nivel de merecimiento.
hablale al universo

Para que tu pedido sea atendido correctamente, revisa los detalles que he mencionado aquí y observa si lo estás haciendo de manera amorosa y confiada, así como le pedirías a tu mejor amigo que te acompañe a alguna parte.
Cuando te sientes en confianza puedes pedir libremente, sintiéndote soberano de tu propia existencia. Te haces dueño de decidir por dónde quieres caminar sabiendo que los demás también tienen derecho a lo mismo. Te vuelves responsable de ti mismo, creces, maduras, te conviertes en un ser independiente y autogobernado. Sabrás corregir el rumbo cuando adviertas que te has equivocado.
Si sientes que tienes que mejorar tu manera de pedir, comienza por revisar la comunicación que aprendiste con tus padres y luego aplica lo aprendido para practicar con el Universo.
Para que te ayudes en este proceso, recuerda alguna oportunidad en que pediste algo y lo obtuviste rápidamente. Observa la limpieza de tu pedido, la claridad y la confianza que existió en el momento en que lo planteaste.
Todos somos creadores de nuestra realidad y no necesitas ser una persona con poderes especiales para poder elegir y obtener lo que deseas en tu vida. El Universo es generoso, pero nosotros somos los que oponemos resistencia para que se manifiesten aquellas cosas que deseamos.
Que tengas excelentes resultados.
Patricia González
Lectura del Aura, Consulta Virtual, Coaching
 
Envía tu consulta a patricia@evolucionespiritual.com, responderé lo más pronto posible.

martes, 21 de junio de 2016

El hábito de sentirnos ofendidos - Publicado en "Paradigma Terrestre"

ofendidos
Las personas se pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo. La sorprendente revelación que te voy a hacer, va a cambiar tu vida… ¡Nadie te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren…
Y las expectativas las creas tú con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias. Si tú esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes por qué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Tus ideas son las que te lastiman.
Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal o cual forma y no lo hizo… Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entre las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren. Nuevamente, eso está en tu imaginación. ¿Enojado con Dios? Son tus creencias de lo que debería hacer Dios, las que te lastiman. Dios jamás ofende ni daña a nadie. Un hábito requiere de todas sus partes para funcionar. Si pierde una, el hábito se desarma. El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las “ofensas”.

Cuando nacemos, somos auténticos

Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan. Y crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y de cómo deben actuar los demás.
Una novela que no tiene nada que ver con la realidad. También, las personas son criaturas de inventario. A lo largo de su vida, coleccionan experiencias: padres, amigos, parejas, etc. y las almacenan en su inventario interior. Las experiencias negativas dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas. Y cuando una persona es maltratada por alguien, deja esa experiencia en su “inventario”. Cuando conoce a alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió. Saca una experiencia de su inventario negativo. Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida, con esos lentes. ¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativas.
Y el inventario negativo sigue creciendo. En realidad lo que hace es que te estorba. No te deja ser feliz. Y a medida que se avanza en años, se es menos feliz. Es porque el inventario negativo aumenta año tras año. ¿Has visto a las personas de edad avanzada y a los matrimonios con muchos años? Su inventario es tan grande, que parece que la negatividad es su vida. Una y otra vez sacan experiencias de su inventario negativo ante cualquier circunstancia. Una de las mayores fuentes de ofensas es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida. Cuando le dices lo que debe hacer y te dice “no”, creas resentimientos por partida doble. Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías. Segundo, la otra persona se ofende porque no la aceptaste como es. Y es un círculo vicioso. Todas las personas tienen el derecho divino de guiar su vida como les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos. ¡Déjalos ser! nadie te pertenece.
Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Ámalas, disfrútalas y déjalas ir. Entonces:

¿Cómo puedo perdonar?

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1—–Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas y Dios, las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA va a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque ellos tienen las suyas.
2—–Deja a las personas Ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos si te los piden, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.
3—–Nadie te pertenece. Ni tus padres, ni amigos ni parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Vive y deja vivir.
4—–Deja de pensar demasiado. Ábrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes oscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.
5—–La perfección no existe. Ni el padre, amigo, pareja perfectos. Es un concepto creado por la mente humana que a un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE. Porque es un concepto imaginario. Un bosque perfecto serían puros árboles, Sol, no bichos… ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Solo a un nivel intelectual. En la realidad JAMÁS VA A EXISTIR. Naturalmente, al pez solo le queda disfrutar de la realidad. Cualquier frustración de que el mar no es como quiere que sea no tiene sentido. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres o no piensan como tú. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.
6—– Disfruta de la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.
7—— Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile por qué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de por qué lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.
8—– A la luz del corto período de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir,disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo e inútil gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.
9—– Es natural pasar por un periodo de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Descárgate (no confundir con desquitarse) con alguien para dejar fluir el dolor. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de consciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.