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SI YO CAMBIO, TODO CAMBIA !!!

jueves, 29 de diciembre de 2011

CODIGO PARA BENDECIR EL AGUA, LA COMIDA...



Hace doce años, encontré un documento que explica el uso del numero 995 como la Sagrada Geometría numérica de codificación diseñada para bendecir los alimentos y que vibracionalmente es similar a la vibración del Cristo.

A medida que cambia nuestro cuerpo y se llena con más y mas luz, la vibración de las cosas que comemos, bebemos y nos rodea se vuelven mas importantes a medida que somos mas sensibles a las vibraciones.

He aplicado el  995 a muchas cosas y trabaja la mayoría de las veces (no siempre en la electrónica).

Desde que trabajo con el agua, me doy cuenta que toda el agua que compro puede ser PURA, pero la energía no está allí.

Imagínese cuántas veces el agua que está en el planeta ha sido reciclada.

Me encontré que por la bendición del agua con el 995, la negatividad es eliminada de la misma, luego, el siguiente paso es pedirle al espíritu del agua que se eleve a su máximo potencial.

De esta manera usted puede transformar TODA el agua a su alrededor, la botella de agua, el agua del grifo, el agua de pozo, río, lago, etc. a su máxima expresión.

Nuestro cuerpo se compone de más de 70% de agua y el cerebro de más del 90%. Haga la prueba y pruebe la diferencia.

Usted llevará su cuerpo entero a un estado aún mejor del que se encuentra.
Dele a sus mascotas, plantas y observe.

Por supuesto, también puede bendecir los alimentos que come, la ropa que usa, la casa donde usted vive, el coche, etc.

Hacer la bendición de una persona o animal que tienen un desequilibrio es de gran ayuda.

También hago la bendición cuando veo imágenes de desastres.
Todo lo que hacemos para disolver la dualidad y lograr la unidad es nuestra prerrogativa como hijos de Dios.

Vamos a hacerlo.

Esta antigua codificación significa:

El primer 9... disolución
El segundo 9... dualidad
El 5... el poder del uno

El círculo de las agujas del reloj es para reestablecer la energía.

¿Cómo hacerlo?

Realizar un círculo con la mano alrededor de la comida, agua, etc. en el sentido de las agujas del reloj y decir 9-9-5, tres veces. No sólo en sentido horario, tambien realizarlo en sentido antihorario, asi trabaja la energia ying y yang.
Luego, pídale al espíritu o energía del agua o comida, que lo lleve a su máximo potencial.
Eso es todo. Cualquiera puede hacerlo. Se trata de una cuestión de elección y toma de conciencia.

Traducido del ingles
Maria de los Angeles Rodeiro

martes, 27 de diciembre de 2011

¿Tus deseos te esclavizan o te liberan?


Hola, soy Laura Foletto.  ¿Tus deseos te esclavizan o te liberan?

En esta época, tendemos a hacer una lista de nuestros deseos para el próximo año.  Como siempre, muchos de ellos quedarán en sanas intenciones (hacer gimnasia, bajar diez kilos, dejar de fumar) y otros serán repeticiones de anteriores que no concretamos nunca (soltar actitudes que nos dañan, ser más comprensivos, cambiar de trabajo, dejar una pareja).  Pero… ¿qué son los deseos?

Ellos son el motor de la creación.  Nos motivan y nos llevan en la dirección que el corazón nos marca.  ¿Siempre?  En una cultura que fomenta la adicción al consumismo, rara vez.  En realidad, corremos detrás de los seductores estímulos de la publicidad, de la imitación de estilos de vida que creemos superiores, de cosas que nos distraigan del vacío, de impulsos inconcientes. 

Vemos algo que nos falta y creemos que, a través de conseguirlo, nos sentiremos  felices o bajaremos la frustración o seremos mejores.  Una vez que lo obtenemos, nos tranquilizamos un rato, pero el “bichito” del deseo vuelve a picarnos y seguimos y seguimos y seguimos.  No hay paz.

Hay una corriente espiritual que dice que el deseo es la razón del sufrimiento y es lo que hace posible esta ilusión colectiva.  Se interpreta entonces que no hay que desear nada.  Más bien se trata de observar cómo pensamos que algún logro, acto, persona, objeto, entorno, nos llevarán a la satisfacción permanente del Yo.  Como el Yo (el Ego) es inexistente (una construcción de la mente), esto no sucederá jamás. 

Cuando se habla de desapego, no implica que no queramos nada sino que no nosaferremos a las expectativas que tenemos sobre ese querer, que no seamos esclavos de los deseos.  Tampoco significa reprimirlos o suprimirlos, porque así los incrementamos inconcientemente y luchamos contra nosotros mismos.

¿Nuestros deseos buscan la satisfacción del Ego?  ¿Tienen que ver con  inseguridades, baja autoestima, búsqueda de status social, reconocimiento de los demás, supresión de la angustia o los miedos, colmado de vacío existencial?  Podemos dar por seguro que será inútil el meramente perseguirlos.

¿Nuestros deseos son derivados del Ser, del fluir de movimientos internos profundos que crean situaciones en el exterior?  ¿Nos sentimos serenos y alegres al intencionarlos y concretarlos, sin apegarnos a los resultados?  ¿El agradecimiento y la conciencia nos acompañan en todo momento?  Estamos encaminados.

Por supuesto, comprendo que puede sonar naif e imposible plantear esta posibilidad.  Pero, finalmente, ¿no se trata de dirigirnos hacia un camino del alma en lugar de continuar ejerciéndonos sufrimientos innecesarios por ignorancia?  Si nos planteamos un destino, ¿no nos resultará más fácil elegir las actitudes que armonicen con él en lugar de  dejamos llevar de las narices por deseos egoicos o de otros? 

Se trata de elecciones concientes en definitiva.  Y no solamente en lindas listas de fin de año sino en continuos “aquí y ahoras”, en preguntarnos “¿esto me lleva a mi Ser?”, “¿esto está conectado con la aceptación y la creación en Todo Lo Que Es?”, “¿esto me permite abrirme a la abundancia, la gratitud, el amor, la expansión, la paz?”. 

Seguramente, la mente ya está planteando: “muy lindo, pero ¿cómo lo hago en este maldito lugar, en donde me pagan miseria y estoy rodeado de gente insufrible?”.  ¿Te planteaste porqué y para qué estás ahí?  ¿Qué aspectos oscuros de ti te están reflejando ese espacio y esas personas?  ¿Qué debes aprender y soltar para liberarte?  ¿Qué responsabilidad tienes de poner un poco de Luz allí?  ¿Crees que vibrando en esa negatividad atraerás algo mejor, que quejándote y enojándote te encontrarás?  ¿No sabes que lo que consigas justamente allí te servirá para el resto de tu vida?


Es tu decisión.  Una fundacional.  Tus deseos crean tu mundo. O eres esclavo o eres libre.  O te dejan en la ignorancia o te despiertan.  O te acercan a la Luz o te dejan en la oscuridad.  ¿Cuál eliges?

lunes, 26 de diciembre de 2011

CONGESTIÓN de PENSAMIENTOS - Publicado en ESPIRITUALIDAD DIARIA de Claudio María Domiguez

CONGESTIÓN de PENSAMIENTOS

Nuestro día a día transcurre entre múltiples acciones y un innumerable tráfico de pensamientos ya que nunca paramos de pensar, eso es clarísimo para todos. Si bien estamos habituados a esta situación automática de la mente ocupada permanentemente, existe la opción de entrenarnos para tomar distancia de nuestros propios pensamientos-por Alicia Orfila
Si creemos que cada uno de los pensamientos que “nos vienen” son importantes les vamos a prestar atención a todos y en poco tiempo nos sentiremos estresados, poseídos por ellos y “locos” de tanto pensar y pensar. Pero no es así: los pensamientos que “bajan de nuestra mente son automáticos” y no son todos importantes lo cual significa que tenemos la opción de elegir pensarlos ó no.
Un pensamiento no es más que una experiencia que ya pasó ó que puede venir, pero solo es una idea con una carga emocional a quien le podemos dar o no nuestra presencia. Si le damos atención crecerá y si no nos enfocamos en él, haremos que disminuya su importancia. Un pensamiento-emoción no puede derribarnos a menos que lo permitamos, dándole lugar, hablando ó pensando eso.
Preguntas para darnos cuenta:

  • ¿Estás pensando en algo que no te agrada o que te hace sentir mal, y continuás pensándolo?
  • Te sentís tranquilo y de repente un pensamiento nocivo  “te toma” y no podés evitar pensarlo y pensarlo?
  • ¿En qué estás pensando ahora? ¿Sos consciente de que estás pensando cualquier cosa que tu mente te impone?
  • ¿Podrías pensar en aquello que estás haciendo “ahora”, en este momento, siendo vos quien elija donde poner “la cabeza”?
  • ¿Te diste cuenta que además de pensar en algo también sentís ese “algo” que estás pensando?

Los pensamientos pesan si les damos nuestra energía pensándolos, de lo contrario se diluyen, se van, se desdibujan, se alivianan y desaparecen. Un pensamiento es como un pequeño punto en el horizonte que se puede transformar en una “gigante bola” que puede llegar a aplastarnos en pocos minutos si lo miramos fijo llamándolo para que se nos acerque: -se acerca, se mete en tu vida y te aplasta sin más.
Pero así también un pensamiento puede verse lejano y separado de nosotros cuando lo “mantenemos a raya”. Para esto podemos utilizar nuestro semáforo interior, rojo para decirles: “Te estoy viendo, sé que estás ahí pero NO te presto mi atención”, Verde para optar: “Pienso únicamente en lo que estoy haciendo en ESTE MOMENTO. Pensar en “este momento” es dejar el pasado atrás, ya que así no estaremos pensando los pensamientos automáticos y por ende “viejos”.
Siempre tenemos la posibilidad de elegir qué hacer con ellos, si someternos a sus congestionadas autopistas ó utilizar nuestra capacidad de discernimiento. ¿Rojo ó verde?

ALICIA ORFILA – Consciencia y Salud – www.aliciaorfila.com.ar