Seguidores

SI YO CAMBIO, TODO CAMBIA !!!

lunes, 20 de mayo de 2013

¿ESPECTADOR O PROTAGONISTA DEL PRESENTE?- Publicado por LAURA FOLETTO en su Blog: Abrazar la Vida

¿ESPECTADOR O PROTAGONISTA DEL PRESENTE? -   www.abrazarlavida.com.ar
Soy una ferviente espectadora de cine. Y también soy una apasionada protagonista de las historias. Me involucro, me asusto, lloro, me enternezco, vuelo, me enojo. Recuerdo una vez que había entrado a la tarde a ver una maravillosa película de ciencia ficción y, cuando salí, era una noche neblinosa y por un rato me parecía estar todavía viviendo en ese mundo fantástico. Me pasa lo mismo cuando leo una novela cautivante y no quiero que termine. Soy observadora y protagonista al mismo tiempo. ¿Acaso no somos así en la vida diaria?

No siempre. Muchos son sólo espectadores de la ilusión que compartimos en este planeta. Creen que el mundo es una película en la que no tienen injerencia: es así, y no se puede hacer mucho. Reciben los estímulos, las agresiones, los mandatos, lo que le venden los medios y la política, la historia familiar, las situaciones, casi sin intervenir, quejándose y lamentándose. Son los que dicen, de chicos, “yo” me saqué un 8 (cuando les va bien); “la maestra” me puso un 2 (cuando les va mal)”. O, de grandes, rechazan o se molestan con los maestros que la vida les asigna. Son víctimas pasivas.

Otros sabemos que la película es nuestra creación, completa: somos guionista, productor, director, estrella principal y variados papeles secundarios. Jugamos roles activos. En lugar de recepcionar estáticamente, buscamos en nuestro interior cómo estamos concibiendo y atrayendo esas personas y esas circunstancias a nuestro mundo.

Aceptamos que tal escenario es así porque hay algo que aprender de él y, una vez captado cuál es el mensaje, lo transformamos internamente para que suceda lo mismo externamente. Luego, dejamos atrás todo y nos quedamos con el aprendizaje. 

Esto implica vivir con conciencia, en el presente. Cada momento es una oportunidad de conocernos, de expandirnos, de revelarnos, de disfrutar la creación. Nos preguntamos: ¿qué me pasa con esto?, ¿qué pensamientos, emociones, recuerdos me activa?, ¿para qué está aquí?, ¿qué tengo que liberar?, ¿qué limitaciones debo correr?, ¿qué nuevas espirales deseo ascender? Es abrazar la vida y a nosotros amorosa y divinamente.

Eso es lo fascinante de estar en el aquí y ahora: no hay aburrimiento posible. Tú te adueñas de la película y siempre surgen posibilidades de cortar escenas y crear mejores. Tú eres el centro de tu mundo. En estos momentos, ello es una gracia extraordinaria. Como dice Solara: “Cuando vivimos en el AHORA, eso permite que sucedan grandes cosas en alineación con nuestra particular rubrica de frecuencia. La vida se siente más llena y nos sentimos más vibrantemente vivos. Si tratamos a cada día como si fuera el primer día de nuestras vidas, saludamos a cada situación que encontramos con apertura y amor. Somos libres de viejos comportamientos emocionales, creencias, juicios y preferencias personales. Todo es fresco y nuevo. Y si tratamos a cada día como si fuera nuestro último día en la Tierra, entonces estamos llenos de una profunda ternura y gratitud hacia lo valioso de la vida. Cada momento es sagrado. Esta es una de las Claves principales para la Vida y es así de simple”.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Rompe con tu Zona de Confort - Gregory Cajina - En su página de Facebook


:: 5 maneras de romper con su zona de confort ::

Seguimos dibujando las zonas de confort como algo ‘fuera’ de nosotros. Como si estuviéramos encerrados, presos, de algo o alguien que nos impide marcar nuestra propia huella ahí fuera.

Pero esto es, simplemente, otra excusa: ahí fuera no hay nada que nos limite.

Es nuestra mente la que erige una urna con paredes de cristal llena de perfectas razones por las que algo *no* va a funcionar, escudándonos en creencias, educación, experiencias, malos tragos.

Todas esas razones son perfectas para justificarse ante otros y ante nosotros mismos frente el vértigo que implica tomar decisiones nuevas en pos de objetivos aún inexplorados.

___________

Muchos hablan de ‘ampliar’ la Zona de Confort.

Si no la ampliamos, concluimos erróneamente que ésta se queda estática, inamovible — que nuestra rutina nos protege: ‘las cosas han sido así durante los últimos años’, en la confianza de que lo seguirán siendo.

Pero, de hecho, sucede lo contrario: no solo no se queda ‘estática’, sino que esa urna de cristal en la que nos encerramos, si no se expande, se retrae un imperceptible centímetro más cada día para comprimirnos gradualmente dentro.

Si no estamos avanzando, o estamos detenidos o estamos retrocediendo.

En realidad, ‘expandir la zona de comodidad’ es una forma rosada de decir ‘haz precisamente aquello que te está intimidando y sigue haciéndolo hasta que se cauterice ese temor’.

_____________

Cinco modos en que podemos romper esa zona de confort:

1) Halle un coach, un mentor o un buen amigo (no aquel que le da palmaditas en la espalda a usted haga lo que haga) con el que identificar su propósito personal en la vida.

2) Alinee sus decisiones con ese Propósito: si su trabajo diario es coherente con él, su motivación a medio y largo plazo estará garantizada y no dependerá de los vaivenes de un bonus estacional o los estados anímicos en su jerarquía. Usted ‘hace’ ahora acorde a lo que usted realmente ‘es’ – y no lo que alguien le mande que sea.

3) Escriba sus objetivos, sus planes de acción, calendarios, hitos y recompensas parciales con las que usted se premiará en cada avance fuera de esa zona de confort que, hasta hoy, para usted es conocida: buscamos de este modo estimular su circuito cerebral de recompensa con el fin de replicar nuevos ciclos de ensayo-éxito-recompensa-ensayo que refuercen su coraje en las nuevas decisiones que está adoptando.

4) Encuentre a dos personas en las que apoyarse y que le hagan de espejo cuando deba tomar esas decisiones difíciles: por definición, salir de la zona de confort implica, necesariamente, hacer algo diferente para generar resultados diferentes – y esto, en ocasiones, intimida. De nuevo, sean coaches o sus mejores amistades, encuentre personas ya habituadas a quebrar sus propios límites. Desde el punto de vista antropológico, los humanos, como seres tribales que somos, mimetizamos a los demás miembros del clan con los que nos relacionamos. ‘Somos’ acorde a con quien ‘estamos’. Escoja pues sabiamente a su equipo.

5) Cuestione, pregunte, indague, perfore periódicamente cada una de las interpretaciones que usted hace de su realidad diaria: ¿es esta la labor donde realmente puedo desempeñar al máximo? ¿puedo/quiero ascender en la jerarquía? ¿es esta la industria que me apasiona? ¿mis habilidades necesitan ser actualizadas? Es la única manera de cerciorarse de que, en efecto, expandir esa zona de confort deja de suponer únicamente una serie de decisiones puntuales para pasar a ser un hábito de vida.

El visionario estadounidense Alvin Toffler proclamó hace más de una década que ‘los ignorantes del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer o escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender, y volver a aprender.’

Allá donde quiera que usted desempeñe su labor, es vital que haga de la zona de confort un espacio tan absolutamente pequeño que sea permanentemente necesario cuestionar modos de actuar, quebrar paradigmas, modelos de decisión.

No espere a que sea imperativo.

Agarre fuerte esas riendas y sea usted quien lidere ese cambio.

O siga pensando que su Zona de Confort está 'ahí fuera'.