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SI YO CAMBIO, TODO CAMBIA !!!

viernes, 16 de enero de 2015

Entre “Charlie” y “Asesino” hay tanto espacio libre que algunos ya hemos empezado a ocuparlo.

Itziar Azkona nos pone, a los que sentimos que tenemos capacidad creativa y una mente abierta, a pensar en los otros ángulos desde los cuales se analiza lo sucedido en París 

Y si logramos utilizar lo que tenemos ante nosotros, como oportunidad de Ser mejores en adelante, entonces y solo entonces la lección habrá sido aprendida como Ser Humano, como sociedad, como "granito de arena" en ésta playa infinita que llamamos nuestra única casa: Planeta Tierra.
Si leen éste artículo con detenimiento, espero y creo que seremos más los que nos identificamos con ese "espacio libre" que menciono como título y no nos "agreguemos" al fanatismo como forma de vida considerando que al que no piensa como nos, hay que eliminarlo y ya!
Siempre en la misma linea de pensamiento y conducta, sigo, insisto en pronunciar las mismas palabras que llevan a lo único que tengo como certeza para lo que vine a ésta hermosa vida:
SI YO CAMBIO, TODO CAMBIA !!!

Abrazo de Luz !!!
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Por la paz no se lucha
Por la paz se transita.
Itziar Azkona
Durante todos estos días y tras el atroz y brutal atentado en Francia a la revista Charlie Hebdo, he estado escuchando muchos de los comentarios que se han retransmitido a través de numerosos medios de comunicación.
Una vez más, todo el mundo somos testigos de la violencia que nos acompaña en este mundo como Humanidad. Y es desolador y desesperanzador. Yo, al menos, me pregunto cuando vamos a superar esto.
Ahora bien, mientras los políticos dicen “estar en guerra contra el Yihadismo”, mientras el sistema prepara una batería mayor de leyes para controlar a sus ciudadanos y mientras los medios de comunicación han dejado ya de hablar de los problemas internos para llenarse la boca, las pantallas y las páginas de un problema global como el terrorismo…., a mi me cuesta cada día más aceptaresta dualidad con la que no me identifico.
Me identifico mucho más con aquellos que están alzando la voz y diciendo “yo no soy Charlie”. Hasta ahora, hasta hace muy poco, la dualidad era tan tan férrea que decir “Yo no soy Charlie” nos ubicaba directamente en “Soy Yihadista”. Así es, o eres “nosotros” o eres “ellos”, o eres “bueno” o “malo”. Y no había lugar para más.
Pero ahora no, señores gestores del mundo global. ¡Esto ya se acabo! Entre “Charlie” y “Asesino” hay tanto espacio libre que algunos ya hemos empezado a ocuparlo. Porque ¿quien es el Estado Islamista? ¿De dónde sacan el dinero? ¿Quien les vende las armas? ¿Y de verdad creen que me voy a creer que luchan contra nosotros y nos matan sólo porque Alá es grande? ¿Es que de verdad “ellos” no somos también “nosotros”?
¿Hasta cuando vamos a seguir negando “nuestra” parte en todo esto? Cuando ciudadanos de urbes y localidades cercanas se unen a una lucha armada, a una guerra ¿nos van a hacer creer que es por religión? Que pasa ¿que ahora la religión asesinatiza? Y aún más si Francia o cualquier otro país occidental entrara en guerra y sus ciudadanos se alistaran para combatir, ¿porqué ellos no serían terroristas y estos sí? ¿No será que “ellos” están en guerra con nosotros por algo y aún no nos hemos querido enterar”?
Yo apuesto por hacer una revisión de todo el sistema, por mirar dentro y no fuera, por hacer un debate y un análisis serio de lo que está fallando y en vez de controlar y cerrar fronteras mirar lo que está ocurriendo dentro de ellas. Observar y tratar de averiguar qué ocurre para que aún se desarrolle el instinto asesino de las personas, vivan donde vivan y sean de la religión que sean.
Mientras no interioricemos que todos somos TODOS, no sólo Charlie, entonces no llegaremos a la solución real del problema sino que tan sólo estaremos siguiendo el juego a todos aquellos que ahora mismo se están frotando las manos, en sus despachos, porque esta noticia les da aún más tregua para sus corruptelas, fechorías y desatinos varios. Desatinos como el que ahora son dos organizaciones las que se disputan el protagonismo de la barbarie. Y espero que sepan ustedes de quien hablo porque no lo voy a escribir no vaya a ser que quien me vigila ahora por Internet derribe la puerta de mi casa y me detenga.
Y eso por no hablar de la incoherencia permanente en la que vivimos, ya que somos capaces de dar cobertura a escala multinacional al asesinato de varias personas en Francia y ni nos inmutamos por las de miles de muertes por hambre en África, ni por las de miles de muertes de Ébola en África ni por las de miles de muertes por esclavitud en las minas de África. Bueno, ya, pero es que África está tan lejos! Y cómo no lo vemos!
Pues va a ser que esto está cambiando, porque yo personalmente, al ver hoy a todos los franceses ir a comprar en masa su “revista de la libertée” después de haber visto el programa de Tierra Hostil sobre el Coltán en África como que he tenido que sujetarme el corazón porque se me encogía y quería desaparecer.
Y eso por no mencionar el pulso tan estúpido entre vecinos, ese que ha existido siempre en los pueblos, tan frecuente, por las lindes, o vaya usted a saber porqué otra cuestión. Yo, si un vecino me dice que algo le molesta, dejo de hacerlo, o mejor aún, uso mienorme creatividad para buscar la manera de seguir haciendo aquello en lo que creo, pero sin molestar al vecino. Eso en mi planeta se llama RESPETO. Y además, si la creatividad no está para eso ¿para que sirve?
Desde aquí animo a los Charlie Hebdo de todo el mundo a que usen su enorme creatividad para ser libremente artistas y humoristas respetando los límites razonables, esas líneas rojas, esas cuestiones que molestan a algunos vecinos. Con creatividad se supera todo, incluso ofender al contrario. Para eso es el arte.
Para mi, donde hay orgullo no hay libertad. Sin embargo donde hay respeto y tolerancia sí, hay incluso una libertad más elevada. La libertad de expresión es muchas cosas, y para mi, también incluye saber callarme aquello que no toca decir. El silencio que nace del alma, ese, el auténtico, el profundo, el meditado, ese, el que nace del amor, del respeto y de la tolerancia, ese silencio forma parte de la mayor libertad de expresión del mundo.
Sé que lo que digo es sólo mío y no pretendo convencer a nadie. Tan sólo defender mi espacio, ese que sólo ocupo yo y nadie más, el mío. Si de paso inspiro a más personas a replantearse un pensamiento alternativo al: ”ellos malos”  -   “nosotros buenos”, pues mejor que mejor.

Más artículos de mundobocabajo aquí.
AUTORA: Itziar Azkona
Analista Política, Socióloga. Coach Transpersonal. Creadora de www.mundobocabajo.com, una iniciativa para dar la vuelta a cada idea, a cada pensamiento, para ver qué aspecto tiene desde otra perspectiva, abriendo puertas y ventanas, logrando un mundo diferente.
FACEBOOK: mundobocabajo
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martes, 23 de diciembre de 2014

¿QUE SON LAS CREENCIAS?


¿QUE SON LAS CREENCIAS?

Las creencias representan una adaptación al entorno que nos permite estar vinculados con él, pero que al mismo tiempo nos aísla. 
Ya no vemos el entorno sino nuestras creencias. 
Son filtros que tenemos entre el mundo y nuestra comprensión del mundo. 

Percibimos el mundo a través de los criterios que queremos satisfacer, a través de las esperas (en el sentido de presupuestos) que deforman la realidad y modelan la percepción, selectiva, que tenemos de él.

Cuando el ser humano vive una serie de sucesos agradables, su inconsciente busca lo que es común en todo esto. Se construye a partir de ahí, y siempre va a buscar este elemento común. A partir de aquí, se construye y siempre buscará este elemento común. Si en su infancia tenía cumplidos, recibía la estima cada vez que conseguía algo, buscará siempre tener éxito en su vida.

Del mismo modo, busca el factor común en los sucesos desagradables. Esto puede ser cada vez que enseñaba sus emociones, sus padres lo criticaban, le hacían la moral, o bien lo ridiculizaban. En sus actitudes, buscará apartarse de esto: evitará hablar de sí mismo, ya no enseñará sus emociones.

Una única vivencia muy fuerte puede bastar para la instalación de una creencia, sobre todo en el niño joven en pleno aprendizaje. Cuando vuelve de la colonia, un niño descubre que su mamá dio a luz. Repentinamente, se vuelve menos importante. Esta única experiencia crea en él un sentimiento de desvalorización y una creencia que nunca hay que marcharse, porque cuando uno se va, puede uno estar sustituido.

Debemos considerar que al apartarnos de la realidad, nuestras creencias nos condicionan. La creencia opera como un filtro selectivo, a partir de una generalización, y va a colocar una distorsión entre lo real y nosotros, apoyándose en el hecho que cada ser humano está obligado a seleccionar la información, en todo lo que sucede alrededor nuestro y su historia…

Selecciona las cosas que pueden darle placer o hacerle sufrir, en función de sus creencias. Sus creencias inducen emociones, agradables o desagradables, las emociones inducen comportamientos. Las creencias pueden también inducir comportamientos que van a inducir emociones.

Somos esclavos de nuestras creencias inconscientes, constantemente. Porque casi nunca reflexionamos, conscientemente, sobre nuestras creencias. Son para nosotros verdades, evidencias. Es tan obvio que uno ya no se pregunta, ni duda. Preferimos validar nuestras creencias que volverlas a plantear.

Hay que precisar que naturalmente, hay creencias que abren, son generativas y creencias que son limitativas. Aunque sean frecuentemente, trabas terribles y la fuente de numerosos tormentos, estamos terriblemente atados a nuestras creencias. Porque son para nosotros un modo de controlar las cosas, de organizar el mundo exterior, de racionalizar. O incluso nos permiten resolver la angustia del vacío.

Las creencias son vinculadas al sentido, al sentido de la vida, de los acontecimientos. Si sucede un acto insensato en el plano político, una catástrofe natural, una enfermedad grave…

Si se tiene una creencia, por ejemplo de que tal persona está enferma porque cometió un pecado, porque está pagando culpas, porque comió tal alimento después de determinada hora, porque salió al frío descubierto, porque tomó alguna bebida con hielo, porque su sufrimiento hará unirse a la familia o cualquier otra cosa, esta creencia alivia.

Recibí un día una paciente cuyo hijo de 20 años, a quien amaba mucho, había muerto de accidente. Me decía: “Si yo supiera por qué, me sentiría mejor, si pudiera dar un sentido a esta muerte”. Este sentido haría que ya no estará frente a la angustia, frente al vacío, a lo absurdo.

Estamos tan atados a nuestras creencias porque en un momento dado, en nuestra infancia, nos ayudaron, y hemos construido un montón de cosas aquí encima. Volver a plantear nuestras creencias, sería volver a plantear todo un período de nuestra existencia, el modo en el cual hemos vivido, incluso sobrevivido.

Generalmente, el hecho de tomar conciencia de una creencia no basta para deshacerse de ella o incluso relativizarla. Es verdad que a veces sucede que, al poner una creencia en evidencia, las personas “desprograman” inmediatamente estallando de risa…

Porque de hecho la creencia había sido colocada en la infancia, con ocasión de una experiencia, luego la persona evolucionó. La creencia por así decirlo, había logrado su autonomía, se había vuelto ilógica y condicionaba a la persona. Y cuando se toma conciencia, a veces estalla de risa y ya está, se terminó, porque hizo un camino y se da cuenta que esta creencia se ha vuelto obsoleta y ridícula.

Pero otras personas quedan aferradas a sus creencias porque no tienen otras. Sólo se actúa en una creencia cuando se tiene otra de sustitución que satisface a la persona. Se trata de ensanchar las opciones, no quedarse preso de una sola creencia que puede ser tan obstaculizante.

Estas son un ejemplo de las creencias más comunes, que al no cumplirse, nos hacen sufrir innecesariamente:

- Debo permanecer con mis padres y ver por ellos en su vejez.
- Si me caso, debo entender que es para toda la vida.
- Debo mantener a mis padres en cuanto gane mi dinero.
- Debo bautizar a mi hijo, no importa si luego él cambia de religión.
- Debo entregarle mi vida a mi pareja para hacerlo (a) feliz.
- Debo tener hijos, es lo normal y correcto.
- Debo abandonar mi trabajo si deseo una familia unida.
- Debo encontrar pareja antes de determinada edad.
- Si soy el mayor, debo ver por mis hermanos menores.
- Debo depender de mi pareja y que él me mantenga.
- Si uno de mis padres muere, debo traer al otro a mi casa, sería un ingrato si no lo hiciera.
- Debo cuidar y preocuparme por mis familiares enfermos.
- Debo dar regalos, así se acostumbra.
- Si visito a alguien, debo llevar un obsequio.
- Si alguien cercano a mí tiene problemas, debo ayudarlo.

...y así como éstas, cientos de creencias que la sociedad nos ha impuesto.

En terapia, se buscará descubrir la creencia, se pedirá a la persona si quiere conservarla y se hallará otra nueva que satisfará la intención positiva de la primera.
Por fin se podrá desestabilizar la creencia limitadora tomando conciencia de que ésta no es forzosamente una ley, que puede haber contra – ejemplos, que otras personas pueden pensar diferentemente y que están en buena salud, o incluso haciendo un balance de las ventajas e inconvenientes si se llega a conservar esta creencia tal cual es.

Christian Fléche.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Las redes WiFi y las señales móviles afectan a nuestra salud

Aquí el asunto es, en mi opinión, tomar conciencia de que en alguna medida nos afectan las radiaciones cada vez más numerosas e intensas con que "nos envuelven e interpenetran" las nuevas tecnologías.
El que tenga basamento cierto o falso, no es suficiente para desechar el artículo así, de plano y/o considerarlo charlatanería...siempre queda el recurso de buscar más información antes de calificar; Al fin y al cabo, tenemos el recurso de internet para ampliar nuestros conocimientos y para eso, quiero llamar la atención sobre lo que dice al respecto la Dra. Ana María Oliva de Barcelona, explicando desde el ángulo de la fotografía KIRLIAN analizada por el método GDV.
No digo más nada, no se queden a mitad de camino en saber, conocer más sobre "como es la vida en el mundo actual" simplemente sugiero que quienes lo deseen, busquen, investiguen, hay vídeos en You Tube sobre el tema, el libro que escribíó ésta científica y que se titula:
 "LO QUE TU LUZ DICE" 

Abrazo de Luz y FELICES FIESTAS!!! Tom
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Las redes WiFi y las señales móviles afectan a nuestra salud

En el día de hoy, venimos a traerles un articulo que a más de uno le llamara la atención cuando lea el titulo: “Las redes WiFi y las señales móviles afectan a nuestra salud”.
Hoy en el siglo XXI, en el año de 2014, la gran mayoría de la población cuenta con un teléfono móvil o convive con alguien que tenga alguno. ¿Sabías que las ondas que emiten y reciben los celulares, smartphones afectan de forma negativa a nuestra salud? Seguí leyendo que te vamos a contar un poco más.
Hace ya siete años, en Gran Bretaña, una agencia de sanidad realizo un estudio sobre sobre este tema y afirmo que la radiación de microondas en el rango de frecuencia de una zona que tenga WiFi causa cambios de conducta, altera las funciones cognitivas, activa la respuesta de estrés e interfiere con las ondas cerebrales. Aunque no lo crean y muchos vivan en sus casas con estas redes prendidas todo el tiempo, las 24 horas del día, las mismas generan este tipo de alteraciones en el organismo y cerebro humano.
También se mencionan los posibles riesgos para la salud de los niños que asisten a escuelas con redes inalámbricas o que viven en casas donde las mismas nunca se apagan.
Un dato que me dejo casi paralizado cuando lo leí, es que en 2010 se realizo un estudio, promovido por la Organización Mundial de la Salud y publicado en el reconocido sitio International Journal of Epidemiology, pese a no ofrecer evidencias completamente certeras y veridicas de los terminales. Se aseguraba que por cada 100 horas que se utiliza el WiFi aumenta en un 26% el riesgo al padecimiento de alguna formación de un tumor cerebral.
Luego de leer esto, seguí investigando y leyendo un poco más y me tope que por otro lado, existen informes científicos que afirman que las señales WiFi son completamente inofensivas para el cerebro y cuerpo humano. Pero no tenemos que olvidar, que la gran mayoría de estos informes son lanzados por la reconocida alianza WiFi, que representa a la industria de WLAN, integrada por más de 200 grandes empresas.
Muchos médicos afirman que los síntomas de una alta exposición a redes WiFi se manifiestan en los pacientes mediante agudos dolores de cabeza, cansancio constante, dificultad para dormir y palpitaciones. Generalmente este tipo de casos se da en personas que trabajan en oficinas en grandes urbes, donde estan rodeados de ondas y señales. Además claro de pasar artas horas delante de monitores son señales fijas de WiFi.

¿Como protegernos?

Si bien muchas medidas no podemos tomar, nosotros las personas que vivimos en ciudades, debido a que es imposible manejar las redes móviles o de WiFi de las demás personas que están cerca de nosotros. Pero bien podemos tomar algunas precauciones para no estar tan expuesto.
1- Si tienes un Router WiFi, es recomendable que lo desconectes mientras no lo utilices y principalmente mientras duermes.
2- Si es posible, cambie las señales de aire WiFi por señaes de cable red. Aunque esta no sean tan cómoda.
3- No abusar del teléfono móvil. Lo mejor es utilizarlo con la función de “altavoz” activada. Esta razon se debe a no tener el celular o móvil tan cerca del cerebro, apoyado en la cabeza.
4- No utilice teléfonos inalámbricos DECT, debido a que estos utilizan grandes volúmenes de radiación.
5- Por ultimo no deje prendido el celular en su mesa de luz y se acueste a dormir. Debido a que el mismo estará toda la noche recibiendo y enviando ondas (notificaciones, mensajes, whatsapp, pings, etc). Si usted lo utiliza como alarma, puede desactivar el “paquete de datos” y dejarle solo la funciónes básicas al teléfono.
Fuente: http://integeneral.com/